lunes, 4 de enero de 2016

Fracaso

El único fracaso es no intentarlo
por miedo al fracaso.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Desalmado

Intenté desmontar mi alma
-desalmarme-
a través de los versos, con el afilado
uso de las palabras y el negro
canto negro de las letras.

Intenté arrancarme la piel
-desnudarme-
pero cada piel muda en otra
-serpiente pudorosa-
y tengo un armario sin fondo
cargado de camisas.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Vampiros

Cansados de tanta falsa modestia

habían comenzado a afilarse los colmillos.

lunes, 19 de octubre de 2015

Otoño

Bajo un cielo gris
                               una tórtola gris
                                                         sobre un cable gris
espera a la primavera.

domingo, 18 de octubre de 2015

Llueve de nuevo

Llueve de nuevo
                            en la tarde infinita.
Tras la lluvia se escucha
el ruído del mundo.

viernes, 30 de enero de 2015

Cuesta entender

Cuesta entender
que para tener razón hay que reírse
que uno no es nadie si no se ríe como nadie
que nada es más serio y viceversa

que la caricatura de uno mismo.

POÉTICA III

… he de escribir porque si no me muero
un grito de silencio amenaza con ahogarme
he de vomitar toda la vida que no me deja
gritar hasta quedarme afónico
incendiar toda la carne que se convulsiona
impidiendo fluir al alma…

he de escribir porque si no me muero


o he de matar para matarme

lunes, 15 de diciembre de 2014

POÉTICA II

La poesía es el éxtasis
que precede al silencio.

POÉTICA I

La poesía es un alto
en el camino hacia la nada.

martes, 15 de octubre de 2013

Estado


           Ya siento como sube y me inunda de nuevo la fiebre, en esta tarde suave de otoño, aún luminosa y de brisa cálida, mientras escucho a mis hijas jugar y me dejo llevar por sus voces, por sus gritos, por el pequeño y constante estallido de felicidad de sus bocas, de sus cuerpos girando, corriendo, haciendo piruetas y tirándose al suelo como si la vida fuese tan sólo eso, un juego de luz sin relojes.
            Me dejo llevar por ellas, por su presencia sonora, por su grito vital, pueril y reivindicativo, por su latido veloz y rumoroso. Y a través de ellas me traslado a algún perdido rincón de mi infancia, a otra tarde, a otra luz, a otro rumor de vida que pasa; que ya pasó, un lugar que ya no existe más allá que en mi materia, en la masa oscura y ciega que me hace, en sus azarosos calambres luminosos que iluminan la blanda y frágil patria que es mi memoria.
            Yo soy, el único continente vivo de la atemporalidad del mundo, donde todo es posible, esa esquina errada donde acaban encontrándose pasado, presente y futuro.
            Eso somos, acá adentro, inconsciente niños que bailan y juegan con la luz del mundo sin tiempo, testigos de excepción de este extraño azar llamado vida.

            Cuando el sol acaba de hundirse en el último renglón del horizonte divisable, y su gajo ardiente de pura luz es ya tan sólo una miríada de recuerdos vagos y gaseosos, a modo de estelas de luz anaranjada y a la deriva en el cielo, ya la ciudad vuelve a recobrar sus tonos más grises y ocres, su apagada estancia de cemento y ladrillo, su realidad de morada fría histriónicamente adornada, contemporánea caverna que guarece al hombre de los peligros de la noche, aunque éste quede indefenso, a la intemperie de sus propios sueños.